Descripción del proyecto

Acción junto a sindicatos de pescadores y video documental
Valparaíso, 2013-2014

Acción colectiva con sindicatos Sipesa y De Ribera
Desplazamiento por mar en balsa changa de Valparaíso a Laguna Verde (2014)
Balsa: reproducción de balsa de los changos. Caucho y madera. Eslora: 2,93 m; manga: 0,95 m;
puntal: 0,46 m.
Video documental
HD, 5’ 46”, 2013-2014
Dirección: Meliza Luna
Fotografía: Andrés Martinoli
Segunda cámara: Ivo Malinarich
Arte: Meliza Luna
Asistencia de arte: Anouk Aguiló y Nicolás Sato
Sonido: Sebastián Concha
Montaje: Meliza Luna
Agradecimientos: Taller El Litre

Conocí a la gente de los sindicatos de pescadores Sipesa y De Rivera cuando incendiaron un bote en las afueras del puerto. Llevaban meses sin poder trabajar, no se les permitía el acceso a sus lanchas ni el ingreso a su caleta –La Caleta Sudamericana– y pedían ser indemnizados por su cierre, ante la construcción del Terminal 2 (TCVAL) en el puerto de Valparaíso, concesionado a la empresa española OHL (líder de concesiones en Latinoamérica). La caleta desaparecía y de este modo se borraba un sitio patrimonial y hería a uno de los últimos grupos de pescadores artesanales asentados ancestralmente en la bahía. Acompañar a los sindicatos en este proceso me sumergió en su historia de mar y en su destierro repetitivo por la costa. La permanente espera a las afueras de su caleta nos llevó a conversar sobre la historia de los pescadores artesanales en Valparaíso, hasta llegar a los grupos llamados changos, los primeros navegantes precolombinos de esta zona. Estos nativos pescadores, seminómades e intercambistas comerciales, desaparecieron silenciosamente con la llegada de los conquistadores, en
el antes llamado Mar del Sur, hoy Océano Pacífico.

El video Mar del Sur documenta el día en que los sindicatos Sipesa y De Ribera fueron exiliados definitivamente de su caleta, llevando consigo a alta mar, una reproducción de caucho y madera de la antigua balsa changa, en protesta por desplazamiento de estos pescadores de Valparaíso. El designio de la balsa fue transfigurarse en la acción prístina del pescador: el caucho se fragmentó en tiras que azotaron mariscos contra las rocas. Mucho tiempo tuvo que pasar para que se construyera la nueva caleta de Laguna Verde. Mientras tanto, los sindicatos se vieron dispersados hacia bahías vecinas de Quintero y El Manzano.

NO, YO NO PUEDO OLVIDARLA

Por Javiera Manzi y Daniela Jacob (2014)

Al comienzo, un plano general de la plaza Sotomayor, ebullición de sonidos urbanos y a la vista, automóviles, peatones, semáforos, la plaza misma. En la distancia florece el puerto: sus grúas, conteiner, barcos apenas vislumbrados.  Mediante las voces de los presidentes de los Sindicatos Sipesa y de Ribera se reconoce la situación, “los españoles nuevamente nos están conquistando”. De este modo se abre una grieta que nos deja entrever una problemática política antes invisible.  Los pescadores están siendo expulsados de su caleta,  alejados de su territorio y sus medios de subsistencia.  Pero esto no es algo nuevo, antes ya había sucedido. Asistimos a un espectáculo histórico que se repite, tal y como los españoles hace cientos de años expulsaron a los Changos de estas mismas costas. Los pescadores de la caleta Sudamericana, sus descendientes, están siendo expulsados ahora por la expansión portuaria que, vale decirlo, fue concesionada a la empresa española OHL,  líder en Latinoamérica.

Ante este acontecimiento se lleva una balsa a navegar al mar, construida a imagen y semejanza de una de los changos, sólo que reemplazando el cuero de lobo marino con caucho.  Igual, pero distinto. Una misma acción, un mismo momento, que puede tener infinitas diversificaciones.  En un comienzo la balsa es arrastrada por una lancha; el pasado, inerte aún,  a cuestas del presente. Pero luego vuelve a la vida en el uso que los pescadores hacen de ella para remar hasta la playa. Lo que en comienzo parece ser la puesta en escena de un anacronismo, se desvela como un acontecimiento presente; memoria que no puede ser propiamente llamada de ese modo, pues nunca se ha ido.  Aquí nos damos cuenta que no es solo un relato político, pues los pescadores son ese pueblo que en su posición estructural de opresión se asemeja a muchos otros excluidos de los grandes relatos, y cuyas balsas están siendo arrojadas constantemente al olvido. Como se dice en la obra: “están haciendo desaparecer la historia,” aunque en ella se hace aparecer, no sólo exponiéndola, sino que encarnándola.

Toda acción de reivindicación no es algo que llega naturalmente, sino que emerge desde una voluntad que se posiciona en la lucha de los excluidos contra el poder, y más aún, la lucha de la memoria contra el olvido.  Los pescadores la encarnan y luchan por ella. Está inscrita en sus cuerpos y llega con la brisa.  Al catalizar la aparición de esta memoria en su absoluta vigencia, “Mar del Sur” no viene sólo a visibilizarla, si no que a tomar una posición en esta contienda.

a.

EXPOSICIONES 

  • Proyección en espacio público.
    Barrio Matta, Santiago Centro, en el marco de la Exposición Compromiso con la Fractura.
    2014.
  • Exposición colectiva (En)Clave Local en Centex, Valparaíso, 2016.
  • Exposición colectiva en MAC Quinta Normal, en el Marco del Concurso Arte Joven, 2015.
  • Exposición colectiva Premios municipales de Artes Visuales Talento Joven, Casa del corregidor. Mención Honrosa en categoría Video Arte, 2014.

PREMIOS

Mención Honrosa en Video Arte, Premios Municipales de Artes Visuales, Santiago 2014.